Emi Brancciari de No Te Va Gustar fija posiciones con su nuevo tatuaje: “Así silencio negacionistas”
26 de enero de 20263 min de lectura
El compromiso social y el arte nunca transitaron por carriles separados en la carrera de Emiliano Brancciari. En un contexto regional donde las discusiones sobre la memoria históri...
El compromiso social y el arte nunca transitaron por carriles separados en la carrera de Emiliano Brancciari. En un contexto regional donde las discusiones sobre la memoria histórica han vuelto a ocupar el centro del debate público, el líder de No Te Va Gustar decidió utilizar su propio cuerpo como un lienzo de resistencia. A través de sus plataformas digitales, el músico presentó su más reciente tatuaje: la icónica silueta del pañuelo que representa a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el símbolo más potente de la lucha por los derechos humanos en el Río de la Plata. La imagen no llegó sola, sino que aterrizó acompañada de una frase que no admite interpretaciones tibias: “Así bloqueo y silencio negacionistas con ganas”.
La decisión del vocalista no es un hecho aislado ni un simple impulso estético. Para un artista cuya identidad se forjó entre las dos orillas —hijo de padre argentino y madre uruguaya—, la historia de la última dictadura militar y la búsqueda de identidad son heridas que todavía supuran. Al inscribir este símbolo en su piel, Brancciari reafirma una postura que ha sostenido durante tres décadas de trayectoria: la música es, ante todo, una herramienta de memoria. Este gesto cobra una relevancia particular en el 2026, un periodo donde ciertos sectores políticos han intentado relativizar los crímenes de estado ocurridos durante los años setenta.
La contundencia de sus palabras, dirigidas de forma directa a quienes profesan discursos negacionistas, generó un impacto inmediato en la comunidad melómana. Brancciari entiende que su rol como figura pública conlleva una responsabilidad que excede la composición de estribillos eficaces. Para él, el acto de “bloquear y silenciar” no se limita a una función técnica de las redes sociales, sino que representa una barrera ética frente a la pérdida de conquistas sociales básicas. El pañuelo de las Madres y Abuelas funciona, entonces, como un escudo y una declaración de principios que sus seguidores celebraron con fervor.
El equilibrio entre la banda y el camino individual
Este posicionamiento político surge en un momento de plenitud creativa para el músico. No Te Va Gustar atraviesa su aniversario número 30 en un estado de forma envidiable, consolidada como una de las agrupaciones más convocantes del rock latinoamericano. La banda recientemente puso en circulación “Florece en el Caos”, un álbum que marca un punto de inflexión sonoro y que sirve de motor para una ambiciosa gira mundial programada para este 2026. El disco, que ya acumula millones de reproducciones, es el testimonio de un grupo que sabe cómo envejecer sin perder la urgencia de sus mensajes.
En paralelo a la maquinaria de NTVG, Emiliano Brancciari cuida con dedicación su faceta solista. Bajo este formato, el artista explora matices más íntimos y personales, alejados de la potencia de los vientos y las distorsiones de su banda madre. En este sentido, ya se confirmó su próxima presentación en La Trastienda de Buenos Aires para el jueves 12 de febrero. Bajo el título de “La Sombra en Luz”, este espectáculo promete un recorrido por su trabajo discográfico individual y piezas clave de su historia personal. El recinto de San Telmo será el escenario ideal para conectar con esa faceta más vulnerable del compositor, donde la palabra y la melodía se vuelven protagonistas absolutas.
Rock, memoria y la construcción del futuro
Desde la redacción de Latamrock, observamos cómo este tipo de gestos devuelven al rock su carácter de trinchera cultural. En una industria que muchas veces prefiere la neutralidad para no incomodar a los algoritmos, que un artista de la talla de Brancciari fije una posición tan clara resulta refrescante y necesario. La lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo es un patrimonio que excede las fronteras de Argentina; es un ejemplo de dignidad que resuena en toda América Latina.
La memoria, la verdad y la justicia no son solo consignas políticas en el universo Brancciari; son la base sobre la cual se construye cada una de sus canciones. En un mundo que a veces parece olvidar su pasado, el arte de Emi se encarga de que las luces nunca se apaguen.
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