Jorge González reactiva su carrera musical bajo el alias Leonino con el estreno de “Cobijo”
20 de mayo de 20262 min de lectura
A sus 61 años, Jorge González demuestra que su inquietud creativa permanece intacta. El exlíder de Los Prisioneros inicia una nueva etapa artística al reactivar Leonino, uno de sus...
A sus 61 años, Jorge González demuestra que su inquietud creativa permanece intacta. El exlíder de Los Prisioneros inicia una nueva etapa artística al reactivar Leonino, uno de sus alter egos más enigmáticos. Esta reinvención llega acompañada de una alianza estratégica con Miguel Conejeros, histórico exintegrante de Pinochet Boys y cerebro detrás del proyecto F600, con quien firma el álbum titulado Cobijo.
Este lunes, el proyecto presentó el sencillo que da nombre a la placa, una pieza definida como electrónica de vanguardia. El trabajo cuenta con la mezcla y masterización del reconocido productor alemán Atom TM, un detalle técnico que subraya la búsqueda sonora del dúo. Según la descripción oficial en su canal de YouTube, el tema encapsula la tesis central de esta nueva obra: la música entendida como el refugio definitivo ante la realidad.
Una alianza cimentada en la contracultura
El vínculo entre González y Conejeros posee raíces profundas. Ambos músicos compartieron las trincheras de la contracultura chilena durante la década de los ochenta, cuando Los Prisioneros y Pinochet Boys coincidían en escenarios marcados por la resistencia política y social. Lejos de ser una unión efímera, Conejeros subraya la continuidad de esta labor: “Nunca dejamos de hacer música juntos”, afirmó a La Tercera.
Este nuevo disco es el segundo paso formal de esta dupla en la era moderna, tras la publicación en 2018 de Epistolar, un compendio de temas inéditos que exploró vertientes más bailables y que tuvo una edición física en casete y vinilo, consolidando una química creativa que ha sobrevivido al paso del tiempo.
Vanguardia visual y reflexiones sobre el refugio
Para el lanzamiento del videoclip, la dupla optó por una estética contemporánea. El artista parisino Valentin Gillet asumió la dirección, fusionando tomas reales con texturas oníricas generadas mediante Inteligencia Artificial. Este despliegue visual busca complementar la naturaleza introspectiva del álbum.
“Para nosotros, la música siempre fue el espacio para refugiarnos, como los cimientos de una nueva casa. Es una suerte de rito”, explica Conejeros respecto a la filosofía detrás de esta producción. Con Cobijo, Jorge González no solo retorna al estudio, sino que propone un espacio de introspección sonora, reafirmando su lugar como un pilar fundamental de la música chilena que insiste en explorar nuevos territorios, lejos de la complacencia de los grandes éxitos del pasado.
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