La confluencia entre el rock alternativo, el post-metal y las raíces prehispánicas encuentra un fascinante exponente en el proyecto independiente Kxike.
Creado en 2023 bajo la dirección de Pachakutek con el propósito fundamental de hacer música colaborativa entre amigos, el colectivo articula una propuesta artística colombo-argentina que fusiona la psicodelia, la experimentación sonora y pasajes místico-ancestrales con la crudeza del rock moderno.
Su identidad se alimenta de la cosmogonía indígena, la conexión con la naturaleza y los mitos de América Latina, articulando un sonido tribal donde participan músicos y colaboradores desde Colombia, Argentina, Canadá, Suecia e Inglaterra.
El núcleo de esta etapa creativa se estructura en torno a la ambiciosa trilogía conceptual titulada Taki Onkoy —nombre que evoca aquel histórico movimiento de resistencia indígena y religiosa de los Andes peruanos donde los participantes entraban en trance a través de la “enfermedad del baile o del canto”—.
Producido por David Ospina en Brona Records desde las montañas de Antioquia, el primer volumen contó con maquetas enviadas por Jesús Saffari desde las Sierras de Córdoba en Argentina, percusiones de Seba Chocr y Nahuel desde Suecia, vocales y melodías de Eclipsin Bynary desde Canadá, además de los aportes visuales de Elmonje.
Para su segundo EP, la alineación sumó la participación de Alejandra Valencia en vocales, Sebastián Aballay en flautas y ocarinas, y Duber Gómez en batería, mientras el tercer y último capítulo de la trilogía se proyecta para su lanzamiento a finales de este 2026.
“DMT / Serpiente Cósmica”: Un viaje hacia la conciencia expandida
El nuevo lanzamiento titulado “DMT / Serpiente Cósmica”, funciona como una invocación sonora nacida en el umbral donde el mito y la medicina ancestral se entrelazan. Inspirada en un viaje de conciencia expandida guiado por la yacruna —la hoja sagrada del Amazonas cuyo espíritu despierta la visión trascendental dentro del brebaje de la ayahuasca—, la canción opera como una nave sonora impulsada por guitarras sicodélicas, texturas rituales y frecuencias tribales que retratan el instante en que la mente trasciende la materia y la Anaconda Cósmica engulle el ego para revelar la naturaleza divina de la creación.
La proyección de la propuesta contempla además llevar este universo conceptual directamente a los escenarios en diversas ciudades de Latinoamérica, integrando la música en directo con elementos teatrales y gastronómicos autóctonos.
Con la promesa de que “Kxike venció la muerte; a través de los siglos, su voz resuena”, el proyecto continúa cimentando un camino autogestionado que une fronteras y rescata el valor de las diversas culturas prehispánicas que dejaron huella en la historia del continente.
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