La memoria colectiva y los cimientos del sonido local suelen construirse a partir de nombres propios que logran trascender generaciones.
Bajo esta premisa, la reconocida referente detuvo su mirada en aquellos artistas que moldearon su sensibilidad artística durante la infancia, reflexionando sobre el peso histórico que cargan los grandes compositores de la región y la persistencia de un cancionero que se niega a quedar en el olvido frente al paso de las modas temporales.
Todo este intercambio de reflexiones tuvo lugar durante una visita oficial a los estudios de radio Rock & Pop, específicamente en el programa Safari, espacio donde la artista profundizó en su visión sobre la identidad cultural y los cruces genéricos que enriquecen el panorama actual mientras promociona su trabajo junto a La Brígida Orquesta.
Jorge González es el papá del rock chileno
Al adentrarse en los nombres fundamentales de la historia sonora del país, la intérprete no dudó en otorgarle un sitio de absoluta primacía al exlíder de la histórica banda formada en San Miguel, explicitando su perspectiva con un fuerte énfasis biográfico:
«Creo que gente como Jorge González ha sido clave en este país, que para mí es como el papá del rock chileno».
Rememorando sus primeros años de descubrimiento estético, la autora de «1977» describió con exactitud el impacto que le provocó enfrentarse a esas composiciones siendo apenas una niña:
«Me acuerdo cuando muy chica mi papá me lo mostró, haber tenido yo como unos ocho años, dije: ‘¿Qué es esto?’ y quedé loca. Dije: ‘¿Cómo escribe así?’ y me encantaba su rabia, me encantaba su ímpetu y no tener filtro, pero también como muy asertivo, esa certeza y esa convicción en las letras».
En esa misma línea de análisis sobre el alcance transformador de la cultura, la cantante amplió el espectro hacia otras figuras continentales fundamentales para su recorrido personal:
«Hay gente que te cambia la vida y un músico también a mí… hay músicos que me cambiaron la vida totalmente. Yo pienso que Chico Buarque me cambió la vida, Víctor Jara me cambió la vida».
Finalmente, cerrando la charla sobre la vigencia de los creadores más allá de las clasificaciones comerciales o los encasillamientos de la industria, la compositora sintetizó la base de su proposición artística afirmando de manera textual:
«La música y el arte es clave en este rubro y da lo mismo el género… En el fondo es la emocionalidad. Cuando te toca la emocionalidad, pasa una cosa clave».