La escena musical latinoamericana atraviesa un momento de profunda consternación ante la delicada salud de Alejandro Marcovich, uno de los guitarristas más influyentes y técnicos en la historia del rock en nuestro idioma. El músico, nacido en Argentina y radicado en México desde la década de 1970, permanece en coma en el área de terapia intensiva con pronóstico reservado, tras sufrir un derrame cerebral la noche del martes 19 de mayo.
La figura de Marcovich resulta imposible de separar de la identidad de Caifanes, la agrupación que redefinió los límites del rock en español durante finales de los años 80 y principios de los 90. Como miembro fundador y pieza fundamental, su estilo guitarrístico —caracterizado por una complejidad técnica y un sello sonoro inconfundible— otorgó a la banda una dimensión épica que la separó de sus contemporáneos.
Antes de su paso por la leyenda de Caifanes, el músico ya daba muestras de su capacidad visionaria en Las Insólitas Imágenes de Aurora, proyecto que sentó las bases del sonido que luego conquistaría al continente. Su trabajo en clásicos como “Ayer me dijo un ave” y “Mátenme porque me muero” no solo definió el cancionero popular de México, sino que consolidó a Caifanes como una institución global; este año, la revista Billboard reconoció dicho legado al ubicar al grupo en el puesto número siete del Top 10 de Las 50 Mejores Bandas de Rock en Español de Todos los Tiempos. La resiliencia de Marcovich ha sido una constante en su vida, tras superar un tumor cerebral en 2010 y un diagnóstico de cáncer de próstata en 2022.



