Con solo un año de trayectoria discográfica, Wayra Iglesias ya se perfila como una de las voces más poderosas y prometedoras del nuevo rock argentino. Luego del sólido debut con La Suerte de Encontrarme, la cantante y compositora lanza “326”, el primer adelanto de su segundo álbum de estudio. La canción no solo marca un giro estilístico: es una declaración de identidad, una reafirmación de su esencia más salvaje, directa y eléctrica.
“326” muestra a una Wayra más rockera, desafiante y visceral. El sonido, crudo y frontal, combina guitarras potentes con una actitud escénica heredada y al mismo tiempo renovadora. No es casual: la joven artista lleva el rock en la sangre, siendo hija y sobrina de integrantes de La Renga, pero lejos de apoyarse solo en esa genealogía musical, Wayra construye su propio camino con una voz que evoca a Janis Joplin y una presencia que impone respeto.
El lanzamiento llega después de un año en el que la artista brilló en escenarios clave del circuito nacional, como el Cosquín Rock, donde pisó fuerte en uno de los escenarios principales, y el Quilmes Rock, donde sorprendió al público con una incendiaria versión de “El Viejo”, clásico de Pappo, que funcionó como anticipo de esta nueva etapa más cruda y guitarrera. Cada presentación reafirma que su nombre no está donde está por capricho del destino, sino por mérito propio y una entrega total en escena.



